Hoy Wendy ha recibido su primer baño medicado en la Casa Grande.
No ha sido un baño normal. La piel de Wendy está muy dañada por la leishmaniasis, y el champú que hemos usado forma parte de su tratamiento. Tiene que permanecer un rato sobre la piel para poder hacer efecto. Es un paso más para ayudar a su cuerpo a recuperarse de todo lo que estuvo demasiado tiempo sin tratar.
Y Wendy se ha portado de maravilla.
Se quedó allí, paciente, mientras la bañábamos. A su alrededor, los otros perros estaban curiosos. Algunos desesperados por acercarse al agua. Otros dejando claro que los baños no son precisamente su idea de diversión. Pero Wendy lo aceptó todo con ese carácter dulce y feliz que nos ha sorprendido desde el primer día.
Después de todo lo que ha pasado, todavía quiere jugar.
Quiere estar cerca. Quiere hacer amigos. Quiere disfrutar cada segundo de esta nueva vida.
Eso fue lo que más nos emocionó hoy.
Wendy sigue enferma. Su tratamiento no ha terminado. Su piel todavía necesita tiempo, medicación, controles y cuidados. Pero hoy, en la Casa Grande, hemos visto algo muy bonito: Wendy no está rota.
Está viva. Está feliz. Está curándose.
Por favor, mira el vídeo de hoy y ayúdanos a continuar el tratamiento de Wendy.
Su recuperación llevará tiempo, pero ya ha avanzado muchísimo.
Dona hoy y ayúdanos a salvar a Wendy.