
Este podría ser el último vídeo diario de Ringo.
Lo conocisteis hace solo diez días: un perrito encontrado en un pequeño pueblo cerca de Sevilla, en un estado absolutamente desgarrador. Sus heridas eran algo que, sinceramente, hacía muchísimo tiempo que no veía. He tratado casos difíciles: quemaduras graves, atropellos terribles… pero nada comparable a lo que le pasó a Ringo.
Si me preguntas exactamente qué le ocurrió, ni siquiera hoy puedo darte una respuesta precisa. Lo encontramos prácticamente sin vida. Esa primera noche, en una clínica de La Algaba, literalmente le salvaron la vida.
Llegó incapaz de mantenerse en pie, apenas respiraba. Necesitó una transfusión sanguínea urgente, fluidoterapia intensiva y antibióticos fuertes. Fue una batalla desesperada y brutal, pero conseguimos estabilizarlo.
Al día siguiente lo trasladamos a nuestro hospital, y desde entonces habéis podido seguir día tras día su increíble progreso. Os he enseñado cómo combatíamos la infección, retirando cuidadosamente cada trozo de piel muerta para que surgiera tejido nuevo y sano. Hoy, la herida tiene un aspecto completamente diferente.
El tejido de granulación es excelente. La infección ha desaparecido. Hemos utilizado láser, apósitos avanzados de plata y miel… todo lo posible, y está funcionando.
Pero ahora llega el momento decisivo: la cirugía reconstructiva, una cirugía plástica esencial. Es fundamental realizarla ahora. Sin esta cirugía, Ringo tendría que enfrentarse a meses de tratamientos diarios incómodos y dolorosos. No podemos permitir que pase por eso.
Debemos hacer una cirugia plástica, trasladando piel sana de su espalda para cubrir la gran zona afectada. Ahora es el momento perfecto, su estado actual es ideal para esta intervención.
Muchos os habéis enamorado de Ringo y habéis donado para que llegue hasta aquí. Ahora necesitamos dar este último paso juntos. Terminemos lo que empezamos.
Ringo necesita vuestra ayuda para esta cirugía final.
Por favor, dona. Ayudadnos a cerrar esta historia con un final feliz.
Viktor