Liska es nuestra pequeña escapista.
Es pequeña, testaruda, divertida, imposible de predecir y, de alguna manera, siempre encuentra una forma de salir. Pero esta vez había algo de lo que no podía escapar.
La cirugía.
Durante su revisión, nuestros veterinarios encontraron cinco tumores mamarios. Había que retirarlos. No era algo que pudiéramos posponer ni simplemente observar. Liska necesitaba entrar en quirófano.
Cuando comenzó la intervención, el equipo veterinario encontró todavía más razones que confirmaban que esta cirugía era necesaria: quistes ováricos e hiperplasia quística, una situación peligrosa que podría haber evolucionado hacia algo mucho más grave.
Los tumores ya están fuera.
Liska ha superado la cirugía, y hoy empieza su recuperación. Necesitará cuidados postoperatorios, medicación, revisiones, control de la herida y vigilancia cuidadosa durante los próximos días.
Esto es lo que hace posible vuestra ayuda.
No promesas. No palabras. Cirugía real. Tratamiento real. Vidas reales que cambian.
Por favor, ayúdanos a cubrir la cirugía y la recuperación de Liska.
Dona hoy y ayuda a Liska a recuperarse.