Queridos amigos,
Hoy Gollum está en el hospital.
Hace meses tomamos una decisión: no lo íbamos a dejar a medias.
La primera cirugía cambió su vida. El dolor disminuyó. Empezó a caminar de nuevo. Poco a poco, con fisioterapia, empezó a confiar en su propio cuerpo.
Pero queda un paso más.
Hoy está listo para la segunda cirugía.
Es compleja. Es arriesgada. Y es necesaria.
No podemos terminar esto sin vosotros.
Las segundas cirugías nunca son tan visibles como las primeras. No tienen el mismo dramatismo. Pero son la diferencia entre un alivio parcial y un cambio real.
Si podéis, por favor, ayudadnos a completar lo que empezamos.
Gollum está esperando.
Gracias por estar a su lado.