Elliott ya está en casa.

El día no fue perfecto. Lluvia, viento y prisas. Pero fue inolvidable.

Después de valorar opciones y logística, encontramos para él un hogar más cerca, una familia maravillosa donde podrá crecer feliz y seguro.

Elliott llegó con una fractura antigua que no necesitó cirugía. Solo necesitaba tiempo, cuidado… y un lugar al que pertenecer.

Gracias por hacerlo posible. Cada adopción es un nuevo comienzo.

Si quieres ayudarnos a que el próximo también tenga este final, acompáñanos.