Carla fue rescatada en diciembre de 2019. La policía se la entregó a Chelo en un estado terrible: esquelética, llena de heridas y abandonada.
Desde entonces, Carla ha esperado demasiado.
Pasó años en una residencia, sin una familia propia. Durante ese tiempo tuvo problemas de salud, leishmania, problemas de oído y, en 2025, tuvo que ser operada de un tumor mamario.
Hace más de un año nos pidieron ayuda porque ya no tenían dónde llevarla. Así llegó Carla a la Casa Grande.
Y Carla ha sido una sorpresa maravillosa.
Es buena, obediente, cariñosa, alegre y muy noble. Le encantan las personas, disfruta jugando y con otros perros, cuando las presentaciones se hacen bien, se comporta muy bien.
Solo hay una cosa importante: Carla necesita una casa sin gatos.
Aquí está segura, cuidada y querida. Pero la Casa Grande no debería ser su final. Carla necesita una familia, una casa, una rutina y una cama que sea suya.
Carla nació en 2012, está castrada, tiene pasaporte, pesa unos 26 kilos y está lista para empezar de nuevo.
No buscamos lástima para Carla.
Buscamos una oportunidad.
Si puedes ofrecerle una casa sin gatos y una vida llena de cariño, escríbenos aqui: Mi correo: v.larkhill@gmail.com
Y si no puedes adoptarla, por favor, comparte su historia.
Carla ha esperado demasiado. Ahora necesita volver a empezar.