Nano es un yorkie muy mayor. Un perro pequeño, anciano y frágil, que ha llegado a nosotros en un momento decisivo.
Detrás de Nano hay dos personas mayores, buenas personas, con problemas serios de salud y una vida cada vez más difícil. Son personas que han ayudado antes, que han sido donantes, que siempre han estado del lado de los animales. Hoy son ellos quienes nos piden ayuda.
Y hay algo muy importante que entender: para ellos, Nano no es solo un perro. Nano es compañía, consuelo, rutina, vínculo. En muchos sentidos, es lo que todavía los mantiene en pie.
Después de llevarlo al hospital y estudiarlo en profundidad, sabemos que no estamos ante un problema menor. Nano tiene una masa en el bazo que ha crecido y además presenta alteraciones en el hígado que hay que estudiar bien. Necesita cirugía, biopsias y seguimiento. No es un caso para esperar. Hay que actuar.
Y, aun dentro de la gravedad, hay algo muy importante: todavía estamos a tiempo. Nano no llega como un caso perdido. Llega en ese punto difícil en el que todavía merece la pena luchar por él.
Pero ahora mismo esa pequeña familia ya no puede afrontar sola ni el coste ni la complejidad de lo que viene: hospital, anestesia, cirugía, biopsias, medicación y seguimiento postoperatorio.
Por eso os pedimos que nos ayudéis.
A operar.
A diagnosticar bien.
A no llegar tarde.
Ayúdanos a pelear por Nano.
Ayúdanos a no dejarlo morir.