Choco está en la clínica veterinaria con una pata rota. Tras un accidente, su propietario pidió la eutanasia en lugar de tratarlo.
La veterinaria no pudo hacerlo y nos llamó.
Choco no es un caso antiguo.
Está hoy en el hospital, esperando una cirugía que puede salvarle la pata.
Hace unos días dijimos que íbamos a ser cuidadosos con cómo pedimos ayuda, y lo seguimos siendo. Pero también dijimos algo muy claro: cuando hay una emergencia real, no vamos a mirar hacia otro lado.
Este es uno de esos momentos.
Somos un grupo de rescate. Cuando hay una operación que pagar, alguien tiene que asumir la responsabilidad. Y ese alguien somos nosotros… junto a esta comunidad.
Choco es joven, fuerte y sociable.
Con la cirugía adecuada y una buena recuperación, puede volver a caminar y tener una vida normal.
No obligamos a nadie a ayudar.
Si hoy puedes hacerlo, gracias de corazón.
Si no puedes, también está bien.
Hoy Choco necesita una operación.
Su pata se puede salvar.
Gracias por estar cuando más importa.