Hola a todos,
Este vídeo es para vosotros.
Para quienes nos seguís cada semana.
Para quienes conocéis a cada uno de los animales que rescatamos: perros, gatos, almas que llegan rotas y se van completas.
Para quienes habéis visto las transformaciones, las cirugías, las recuperaciones, las adopciones y la paz que finalmente encuentran en nuestro refugio, La Casa Grande.
Sabéis lo que hacemos. Sabéis quiénes somos.
Y para muchos de vosotros, Let’s Adopt ya forma parte de vuestra vida.
Algunos habéis donado una vez. Otros nos ayudáis de forma regular.
Pero todos, absolutamente todos, formáis parte de este camino.
Nuestra realidad
Aproximadamente una vez al año tengo que sentarme y grabar un vídeo como este.
Y cada vez es por el mismo motivo.
Nuestras facturas veterinarias se han vuelto imposibles de gestionar.
En este momento debemos casi 50.000 dólares a nuestras dos clínicas principales, a Isidor y Juan, y a sus equipos, que nunca nos han rechazado.
Esto ocurre porque nuestras campañas de recaudación simplemente no llegan a suficiente gente.
No es mala gestión. No son errores.
Es, sencillamente, el precio de salvar vidas.
Cuando llega un perro como Gollum, Mia o Prince, no nos detenemos a calcular presupuestos. Tomamos una decisión.
Los miramos y decimos: Sí, te vamos a salvar.
Eso es lo que hacemos. Es lo que siempre hemos hecho.
Pero esas decisiones tienen un precio.
A veces es una semana de tratamiento. Normalmente son meses: múltiples cirugías, medicación, fisioterapia.
Y ahora mismo estamos en un punto crítico.
Por qué te pido ayuda
Let’s Adopt no tiene grandes patrocinadores ni donantes corporativos.
No tenemos reservas ni redes de seguridad.
Dependemos de la gente, de ti, para poder seguir haciendo lo que hacemos.
Vivís en Estados Unidos, en Reino Unido, en Francia, Bélgica, España, Alemania… en todo el mundo.
Habéis visto nuestras historias, habéis llorado, las habéis compartido, habéis donado.
Y habéis salvado vidas con nosotros.
Eso es lo que hace tan poderosa a esta comunidad.
No se construye sobre un gran donante, sino sobre miles de corazones que se preocupan.
Pero hoy hemos llegado a un punto en el que no podemos seguir sin ayuda.
Si no pagamos estas facturas, no podremos rescatar.
Así de simple.
Mi promesa
Cada año odio tener que hacer un vídeo como este.
Duele. Se siente como un fracaso.
Pero la verdad es que esta es nuestra única salida.
No tenemos una empresa detrás.
No imprimimos dinero.
Vivimos de la buena voluntad, de la compasión, y eso es lo que hoy te pido.
Por favor, si puedes, haz una donación.
Ayúdanos a superar este momento.
Ayúdanos a seguir salvando vidas.
Porque sin ti, Let’s Adopt no existe.
Y sin Let’s Adopt, no queda nadie para ellos.
Muchísimas gracias por escucharme.
Por favor, dona.
Viktor y el equipo de Let’s Adopt