Mírala. Esas orejas. Esa carita.
Pelusa es inolvidable.
Fue abandonada. No sabemos si fue porque llegaron las vacaciones, o porque su familia no quiso afrontar el problema de su pata rota.
Lo que sí sabemos es esto: la dejaron en la perrera. Y allí, iba a morir.
Un grupo de rescatistas locales con gran corazón la sacó justo a tiempo. Pero por sí solos no podían costear la cirugía que necesitaba desesperadamente. No tenían acceso a los veterinarios adecuados ni a los fondos para hacerlo posible.
Así que nos llamaron a nosotros.
Ayer te mostré su radiografía, ese hueso afilado que sobresale como una aguja, el tipo de fractura que te deja sin aliento. Hoy puedo decirte que la cirugía está lista para realizarse:
• Está afeitada y preparada.
• Sus análisis de sangre prequirúrgicos están hechos y es segura para la anestesia.
• La placa metálica para fijar su fémur está lista.
• El cirujano está programado para mañana a las 10 de la mañana.
Todo está preparado… excepto los fondos.
Ahora mismo, nos falta dinero. Quizás sea porque es agosto. Quizás porque mucha gente está fuera. Pero Pelusa no puede esperar al momento perfecto. Cada día con esa fractura es dolor, riesgo, y un paso más cerca de perder la vida.
Sé que pido a menudo. Y sí, muchos de nuestros perros llegan rotos. Pero para eso existimos. Sin nosotros, sin ti, perros como Pelusa mueren en perreras, invisibles y no deseados. Nadie adopta a un perro con una fractura como esta.
Hemos salvado a miles juntos. Hagámoslo otra vez, por ella.
???? Cirugía mañana. Nos necesita hoy.
Por favor, dona ahora y forma parte de su rescate. Cada aportación cuenta.
Viktor y el equipo de Let’s Adopt