Anoche, Sebastián entró en quirófano con una fractura grave e inestable en la columna. El riesgo era real: cualquier desplazamiento podía dañar su médula y dejarlo paralizado para siempre.
La cirugía era delicada y no sabíamos cómo respondería su cuerpo.
Pero esta mañana la clínica nos envió un vídeo.
Sebastián estaba de pie.
Y después empezó a caminar.
Verlo dar esos primeros pasos, apenas unas horas después de la operación, fue casi un milagro.
Hoy ya está de vuelta en la Casa Grande. Está cansado, necesita reposo absoluto y todavía le queda una recuperación larga y muy vigilada. Pero está con nosotros. Está caminando. Y tiene una oportunidad real de volver a llevar una vida normal.
Actuamos sin esperar porque su médula no podía esperar. Ahora necesitamos vuestra ayuda para cubrir el enorme coste de su cirugía, hospitalización y recuperación.
Por favor, dona hoy y ayúdanos a sacar adelante a Sebastián.
Gracias por estar a su lado.
Viktor