Nunca Quise Volver a Hacer Este Vídeo

Hola.
Tenemos que hablar.

El mes pasado tuvimos que dejar de rescatar.
No porque quisiéramos, sino porque nuestras facturas veterinarias se volvieron inasumibles.

Hice un llamamiento. Muchos de vosotros respondisteis. Juntos conseguimos pagar esas facturas y volver a rescatar. Eso importó. Salvó vidas.

Pero enero ha sido muy duro.

Las emergencias no se detienen.
Copito necesitó cirugía.
Iris tuvo que ser rescatada o habría muerto.
Arthur entró en quirófano.
Y en la Casa Grande, animales como Wonder y Bambi siguen necesitando atención médica constante.

Esta es la realidad del rescate extremo.

Tenemos más de un millón de suscriptores, pero la verdad es sencilla: solo un pequeño grupo de personas mantiene viva esta organización. Esto no es un negocio. No vendemos nada. No tenemos patrocinadores. Todo depende de las donaciones.

Y es así por decisión propia.

Existimos para salvar a los animales que nadie más quiere asumir. Los complicados. Los caros. Los casos de por vida.

Pero ahora mismo, volvemos a estar en dificultades.

Si vamos a continuar, esta comunidad tiene que dar un paso al frente. No todos. Solo los suficientes como para comprometerse.

El apoyo mensual nos da estabilidad. Significa que no volvemos a enfrentarnos a la misma crisis el mes que viene.

Esto es total honestidad.
Sin vosotros, no podemos seguir rescatando.

Por favor, si puedes, dona.
Ayúdanos a sobrevivir.
Ayúdanos a seguir salvando vidas.

Gracias por estar aquí.