Hoy tuvimos que decir que no

Hola,

Gracias por estar aquí esta última semana. He estado contándoos la situación crítica que estamos viviendo. Nuestra factura veterinaria es enorme y, por culpa de ello, hemos tenido que detener nuestros rescates.

Y hoy volvió a pasar.
Recibí una llamada desde el sur. Un perro con una herida terrible en la pata. Me enviaron un vídeo.
Y tuve que decir que no.

No porque no lo mereciera, sino porque ahora mismo no podemos asumir otro caso. Si lo hacemos, colapsamos.

Por eso hoy quiero recordaros por qué todo esto importa.
Murphy.

Cuando lo rescatamos estaba en los huesos, con la sangre como agua. Necesitó transfusiones y meses de hospital. Pero luchó. Se recuperó, fue al Great House, hizo amigos y más tarde fue adoptado por una familia maravillosa en Alemania. Hoy es un perro feliz y querido.

Esta es la razón por la que rescatamos. Esta es la razón por la que necesitamos volver a decir que sí.

Pero en este momento, hasta que no liquidemos los veinticinco o treinta mil dólares que aún debemos, no puedo decir que sí. Y eso me rompe el alma.

Por favor, si puedes, dona.
Ayúdanos a cubrir esta deuda.
Ayúdanos a volver a rescatar.

Gracias.