El Gato que se Negó a Morir

Hola,
hoy traigo una actualización muy fuerte sobre Copito, un gato que de verdad se negó a morir.

Cuando llegó, estaba casi sin vida.
Atropellado por un coche, con el cráneo fracturado, y un agujero en el paladar que hacía que cada vez que intentaba comer, la comida se le fuera a los pulmones. Neumonía. Infección. Nada de esperanza.

Lo llevamos al hospital. Al principio todo empeoró, y mucha gente me escribió diciendo que debía dormirlo. Pero Copito no se rendía. Estaba muy enfermo, pero luchaba.

Luego todo fue aún peor. Su cuerpo se llenó de una infección por hongos. Estaba irreconocible. Pero su espíritu nunca se rompió.

Y entonces llegó el punto de inflexión.

Colocamos un pequeño tapón de silicona para cerrar el agujero del paladar. Pudimos retirar las sondas de alimentación. Copito empezó a comer de nuevo, con una fuerza que solo tienen los verdaderos supervivientes. Y poco a poco empezó a recuperarse.

Hoy quiero que lo veas tú mismo.
No vas a creer cómo está ahora.

Copito ya ha salido del hospital. Está descansando, recuperándose y, por fin, sintiendo algo de comodidad después de semanas de dolor. Y sé que su mejoría continuará.

Pero solo está vivo porque tú estuviste ahí.
Porque esta comunidad apoya cada lucha, cada cirugía, cada caso imposible.

Ahora mismo seguimos teniendo una factura veterinaria enorme que debemos pagar. La atención de Copito forma parte de ella. Hasta que no la cubramos, no podremos seguir rescatando.

Por favor, si puedes, dona.
Ayúdanos a seguir salvando vidas como la de Copito.

Gracias.