Qué día el de ayer.
Gracias a ese vídeo recaudamos casi seis mil euros, y mil quinientos vinieron de un solo donante que seguramente pensó: “¿Para qué necesito un móvil nuevo cuando puedo donar?”
Ese tipo de generosidad es lo que nos mantiene en pie.
Pero la crisis continúa.
Todavía debemos más de treinta mil euros en facturas veterinarias, y hasta que no las paguemos no podemos volver a rescatar.
Hoy quiero recordaros por qué existe Let’s Adopt contándoos la historia de Morgan.
Muchos de vosotros lo recordaréis.
Un perro encontrado con las dos patas traseras rotas, escondido bajo unos arbustos.
Conduje durante horas para llegar hasta él.
Estaba con un dolor terrible, los huesos asomando, intentando caminar solo con las patas delanteras.
Lo llevamos de urgencia al hospital, le quitamos el dolor, combatimos la infección y lo preparamos para cirugía.
Morgan nunca lloró ni se quejó.
Luchó en silencio, con valentía.
Meses después, se recuperó por completo y encontró un hogar maravilloso.
Lo vimos hace poco y está increíblemente feliz.
Por eso no podemos parar.
Por eso vuestra ayuda importa.
Ahora mismo mi teléfono no deja de sonar con nuevas emergencias, pero no puedo decir que sí hasta que paguemos esta deuda.
Tenemos que llevar la factura a cero para poder volver a rescatar.
Por favor, si puedes, dona.
Ayúdanos a salir de esto.
Ayúdanos a seguir salvando vidas.
Gracias.