Querían que lo durmiéramos… pero él quería vivir

Cuando Prince llegó a nosotros, su estado era desgarrador.
Tenía toda la piel de la espalda arrancada, una infección terrible y un dolor insoportable.
Muchos dijeron que lo sacrificáramos, que no había nada que hacer.

Pero nosotros vimos algo más.
Vimos un perro que, incluso entre el dolor, seguía queriendo vivir.

Luchamos por él.
Curas diarias, medicación, una cirugía muy complicada… fueron semanas durísimas. Pero nunca se rindió.

Y hoy quiero que lo veáis.
Prince está vivo. La herida ha cerrado por completo.
Camina, juega, busca cariño. Donde antes había dolor, ahora hay vida.

Esto es lo que hacemos juntos.
Esto es lo que vuestro apoyo hace posible.

Gracias por creer en él y por no mirar hacia otro lado.
Por favor, seguid apoyándonos para poder seguir salvando vidas como la de Prince.

Viktor y el equipo de Let’s Adopt